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GLOSARIO
Etiopía: los pueblos, la historia, quién combate y por qué
Actualizado el 22 de octubre de 2026
Las noticias sobre Etiopía hablan de Tigray, del TPLF, de los Fano, de Eritrea y del acceso al mar, pero rara vez explican quiénes son los pueblos implicados, por qué un país que salió de una guerra en 2022 vuelve a estar en guerra y quién gana con ello. Esta ficha reúne el contexto esencial. Es actualizable: cada cambio queda registrado al final, con fecha y fuente.
En síntesis
- Etiopía tiene unos 135 millones de habitantes y es el segundo país más poblado de África. Es una federación de regiones trazadas en gran parte sobre una base étnica: los pueblos más numerosos son los oromo y los amhara; los tigriños, en el centro de la guerra, son en torno al 6 %.
- En 1896 derrotó a Italia en Adua y siguió siendo independiente. La Italia fascista la invadió en 1935 y la ocupó hasta 1941, usando gases y masacrando a civiles.
- De 1974 a 1991 gobernó la junta militar del Derg; después, durante 27 años, una coalición dominada por el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF). En 2018 llegó Abiy Ahmed, premio Nobel de la Paz en 2019, que en 2020 llevó al país a la guerra contra Tigray.
- La guerra de 2020-2022 fue una de las más mortíferas del siglo: las estimaciones van de menos de 100.000 a unos 600.000 muertos. Desde el 23 de septiembre de 2026 se vuelve a combatir: el Gobierno contra una alianza de grupos armados tigriños, amhara, oromo y afar. El 4 de octubre el ejército recuperó Mekele.
- Detrás de la guerra interna hay un enfrentamiento regional: Etiopía quiere una salida al mar y ha construido la gran presa sobre el Nilo; Eritrea, Egipto, Sudán y Somalia se han alineado en contra. Adís Abeba acusa a Eritrea de haber enviado tropas a Tigray; Asmara lo niega.
Tierra y pueblos
Etiopía es una meseta atravesada por el valle del Rift y rodeada de tierras bajas áridas al este y al oeste. En la meseta nace el Nilo Azul, que lleva a Egipto la mayor parte del agua del Nilo. El país no tiene salida al mar desde 1993, cuando Eritrea se independizó llevándose toda la costa (Britannica). La capital, Adís Abeba, en el centro, es también sede de la Unión Africana. Tigray está en el extremo norte, en la frontera con Eritrea; Amhara, al oeste y al sur de Tigray; Oromía, la región más grande, rodea la capital; las tierras bajas de Afar y de la región Somalí están al este.
Una advertencia sobre las cifras. Los datos oficiales sobre los pueblos siguen procediendo del censo de 2007, que contaba 95 grupos étnicos (IRB Canadá, vía ecoi.net). Los porcentajes que siguen proceden de ese censo, según los recoge Minority Rights Group (MRG), y deben tomarse como órdenes de magnitud: desde entonces la población ha crecido hasta unos 135 millones (UNFPA), y no todos los pueblos han crecido al mismo ritmo. Las estimaciones más recientes de otras fuentes dan proporciones similares: oromo entre el 34 y el 35 %, amhara entre el 26 y el 27 %, tigriños en torno al 6 % (Britannica y Bertelsmann Stiftung, recogidas por IRB Canadá, cit.). Para algunos pueblos pequeños no hay una cifra fiable, y lo decimos.
- Oromo — 34,4 % (censo de 2007), el pueblo más numeroso. Viven sobre todo en Oromía, la región más grande, con unos 40 millones de habitantes (AP, vía UNB), y hablan oromo. Denuncian desde hace tiempo la marginación por parte de un Gobierno dominado por los tigriños; desde 2015 protestaron contra los planes de expansión de Adís Abeba sobre sus tierras agrícolas (MRG, cit.). Desde 2018 combate en Oromía el Ejército de Liberación Oromo (OLA) (AP, cit.).
- Amhara — 27 % (censo de 2007). Viven en la meseta centro-septentrional. Su lengua, el amárico, es la lengua oficial federal. Junto con los tigriños dominaron históricamente la política: bajo Haile Selassie, la lengua y la cultura amhara eran el modelo de la identidad etíope, a costa de los demás pueblos. En el federalismo étnico han pedido más autonomía para su región, con protestas en Gondar en 2016 (MRG, cit.). Desde 2023 la región es escenario de la guerra entre el ejército y las milicias Fano (nuestro análisis).
- Somalíes — 6,2 % (censo de 2007). Pastores musulmanes de las tierras bajas orientales, en la región Somalí (el Ogadén), que Somalia disputó en la guerra de 1977-1978 (MRG, cit.). Allí combatió durante años el Frente Nacional de Liberación de Ogadén (ONLF).
- Tigriños — 6,1 % (censo de 2007). Viven en Tigray, con unos 7 millones de habitantes (nuestro análisis), y hablan tigriña, como la mayoría de los eritreos. Son en su mayoría cristianos ortodoxos. Aunque son una pequeña minoría, a través del TPLF dirigieron el Gobierno federal de 1991 a 2018, y su presencia en las fuerzas de seguridad alimentaba la idea de un Gobierno «tigriño» (MRG, cit.).
- Sidama — 4 % (censo de 2007). Viven en el sur. Durante décadas pidieron una región propia y la obtuvieron en 2020 tras un referéndum marcado por retrasos y enfrentamientos (Rift Valley Institute, vía ecoi.net). Después de ellos, otros pueblos del sur pidieron y obtuvieron nuevas regiones (misma fuente).
- Afar — 1,7 % (censo de 2007). Viven en las tierras bajas de Afar, al este, atravesadas por la carretera a Yibuti, por donde pasa casi todo el comercio del país (nuestro análisis). Bajo el Derg el Gobierno explotó las divisiones entre afar y somalíes (MRG, cit.).
- Gurage, wolayta, hadiya, gamo, gedeo y los demás pueblos del sur — entre el 1,3 % y el 2,5 % cada uno (censo de 2007). Son decenas de pueblos que hablan lenguas distintas.
- Kunama, irob y los demás pueblos pequeños — juntos, el 8,8 % (censo de 2007). Ninguna estimación fiable para cada grupo. En la región de Gambela y en el bajo Omo, pueblos indígenas han sido desplazados por programas de concentración en aldeas, plantaciones y presas (MRG, cit.).
Religión: en torno al 43,5 % es cristiano ortodoxo y el 33,9 % musulmán; el resto es protestante, católico o sigue religiones tradicionales (MRG, cit.; censo de 2007). El cristianismo etíope está entre los más antiguos del mundo: en el siglo IV el rey Ezana de Aksum lo proclamó religión de Estado (National Geographic).
Recursos y economía: agricultura, café, oro, el agua de los ríos. Entre julio y diciembre de 2025 las exportaciones de oro alcanzaron 2.560 millones de dólares, y el café 1.300 millones en un solo trimestre (PNUD). La deuda pública es de 68.800 millones de dólares, que el FMI considera insostenible; según el Banco Mundial, la pobreza subió del 33 % en 2016 al 39 % en 2021 (misma fuente). En septiembre de 2025 Etiopía inauguró la Gran Presa del Renacimiento (GERD) sobre el Nilo Azul: 5.150 megavatios a pleno rendimiento, 5.000 millones de dólares, financiada casi por completo en el país (Khaleej Times). Más del 95 % de las importaciones y exportaciones pasa por Yibuti, con un coste de más de 1.000 millones de dólares al año (IBA).
Breve historia
El imperio. En el siglo I después de Cristo nace en la meseta septentrional el reino de Aksum, que en el siglo IV, con el rey Ezana, se hace cristiano y entre los siglos III y VI es una de las potencias del mar Rojo (National Geographic, cit.). De aquel núcleo cristiano de la meseta desciende el imperio etíope, que seguirá siendo una monarquía hasta 1974.
Adua (1896). Italia, que desde 1890 tiene la colonia de Eritrea (Britannica, cit.), intenta extender su dominio. El 1 de marzo de 1896, en Adua, el ejército de Menelik la derrota: es «la primera derrota aplastante de una potencia europea a manos de fuerzas africanas en la época colonial» (Britannica). Etiopía sigue siendo independiente.
La ocupación italiana (1935-1941). En octubre de 1935 la Italia fascista invade Etiopía; el 5 de mayo de 1936 toma Adís Abeba. Mussolini y Badoglio autorizan el uso de gases (The Reporter, a partir de Richard Pankhurst). El emperador Haile Selassie apela a la Sociedad de Naciones, que no hace nada (misma fuente). El 19 de febrero de 1937, tras un atentado contra el virrey Rodolfo Graziani, los italianos arrasan Adís Abeba durante tres días: las estimaciones de muertos van de unos 3.000 (Del Boca) a unos 19.200 (Ian Campbell) y a 30.000 (fuentes etíopes) (Domani). El 20 de mayo de 1937, por orden de Graziani, son fusilados los monjes del monasterio de Debre Libanos: 297 monjes y 23 laicos según los documentos fascistas, hasta 1.500-2.000 según otras estimaciones. En Italia, una propuesta de ley para un día de la memoria de las víctimas africanas del colonialismo italiano lleva años bloqueada en el Parlamento (Domani, cit.). El 5 de mayo de 1941 el ejército británico y los partisanos etíopes liberan el país (The Reporter, cit.).
Haile Selassie (1941-1974). El emperador vuelve al trono. En 1952 la antigua colonia italiana de Eritrea se federa con Etiopía; en 1962 se convierte en una provincia etíope y comienza una guerrilla por la independencia que durará treinta años (Britannica, cit.).
El Derg (1974-1991). En 1974 una junta militar comunista, el Derg, encabezada por Mengistu Haile Mariam, derroca al emperador (Al Jazeera). Desde 1976 el «Terror Rojo» golpea a los opositores (HRW): hasta 30.000 muertos según las estimaciones más prudentes de Africa Watch (Universidad de Pensilvania). La hambruna de 1983-1985 mata a cientos de miles de personas, agravada por la guerra y por las políticas del Gobierno (Al Jazeera, cit.); el régimen traslada por la fuerza a cientos de miles de campesinos del norte al sur, y Médicos Sin Fronteras, que denuncia al menos 50.000 muertos en los traslados, es expulsada (MSF). Según Human Rights Watch, las acciones del Derg causaron 500.000 o más muertes civiles (HRW, cit.).
El TPLF en el poder (1991-2018). En 1991 la coalición EPRDF, encabezada por el TPLF, entra en Adís Abeba; Mengistu huye a Zimbabue (HRW, cit.). El dirigente tigriño Meles Zenawi gobierna hasta su muerte, en 2012. En 1993 Eritrea se independiza (Al Jazeera, cit.). La Constitución de 1995 crea una federación de regiones sobre base étnica y reconoce a los pueblos el derecho a la autodeterminación, incluida la secesión (artículo 39); pero el poder sigue muy centralizado en el EPRDF, que en 2015 gana con sus aliados todos los escaños del Parlamento (MRG, cit.). De 1998 a 2000 Etiopía y Eritrea libran una guerra fronteriza en torno a la aldea de Badme, con decenas de miles de muertos (Al Jazeera, cit.); la comisión prevista por el acuerdo de Argel asigna Badme a Eritrea, pero Etiopía no acepta la decisión y los dos países permanecen dieciocho años en una situación de «ni guerra ni paz» (Gulf News).
Abiy Ahmed y la guerra de Tigray (2018-2022). Tras años de protestas oromo y amhara, en abril de 2018 Abiy Ahmed se convierte en primer ministro. En pocos meses acepta el acuerdo con Eritrea y viaja a Asmara; en 2019 recibe el premio Nobel de la Paz (Gulf News, cit.). El TPLF pierde el poder federal y sigue gobernando Tigray (nuestro análisis). En noviembre de 2020 Abiy ordena una ofensiva contra las fuerzas tigriñas, tras un ataque a una base militar federal (Eye Radio). Junto al ejército combaten las tropas eritreas y las milicias amhara; en Aksum, a finales de noviembre de 2020, los soldados eritreos matan a cientos de civiles según Amnistía Internacional, en una masacre que puede constituir un crimen de lesa humanidad (Amnistía Internacional). Una investigación conjunta de la ONU y de la comisión etíope de derechos humanos documenta violaciones de todas las partes (ACNUDH). El 2 de noviembre de 2022 el acuerdo de Pretoria pone fin a la guerra (nuestro análisis). El mediador de la Unión Africana, Olusegun Obasanjo, habló de unos 600.000 muertos; el jefe de la comisión etíope de derechos humanos pidió prudencia con todas las estimaciones (Eye Radio, cit.).
Después de Pretoria (2023-2026). En 2023 el Gobierno intenta disolver las fuerzas especiales regionales de Amhara: las milicias Fano, que habían combatido junto al ejército, se rebelan (nuestro análisis). El 1 de enero de 2024 Abiy firma con Somalilandia, la región separatista de Somalia, un memorando para arrendar unos 20 km de costa durante cincuenta años a cambio de un futuro reconocimiento; Somalia lo considera una violación de su soberanía (IBA, cit.). En 2025 el TPLF pierde su registro como partido; en abril de 2026 destituye a la administración interina surgida de Pretoria y devuelve al frente a Debretsion Gebremichael (nuestro análisis). En las elecciones de junio de 2026, que no se celebran en Tigray, el Partido de la Prosperidad gana 438 escaños (Reuters, vía Polity).
La nueva guerra (desde septiembre de 2026). El 20 de septiembre siete grupos armados anuncian una alianza para derrocar al Gobierno. Desde el 23 de septiembre el TPLF toma los aeropuertos de Mekele, Aksum y Shire y ataca hacia Amhara y Afar (nuestro análisis). El 1 de octubre Etiopía cierra su embajada en Asmara y Eritrea rompe las relaciones diplomáticas (Political.org). El 4 de octubre el ejército federal vuelve a entrar en Mekele sin combatir (Al Jazeera); el 5, Abiy jura un segundo mandato (nuestro análisis). Desde el 7 de octubre el centro de monitoreo ACLED informa de tropas eritreas entradas en Tigray por Zalambessa; Etiopía las ataca con drones y exige su retirada; Eritrea ni confirma ni desmiente (Political.org, cit.). El 16 de octubre Abiy nombra una administración provisional de Tigray por seis meses, con el objetivo de celebrar elecciones (Reuters, vía Daily Maverick), confiada a hombres cercanos a Getachew Reda y a la Tigray Peace Force (Critical Threats). Las fuerzas tigriñas anuncian una contraofensiva en el centro de Tigray; en Amhara, los Fano avanzan en el norte de Shewa (misma fuente). No se ha anunciado ningún alto el fuego.
Quién gobierna y cómo
Etiopía es una república federal parlamentaria: el poder está en manos del primer ministro, Abiy Ahmed, desde 2018, y de su Partido de la Prosperidad. En las elecciones de junio de 2026 el partido obtuvo 438 escaños, en torno al 90 % de los asignados; en Tigray no se votó, ni tampoco en al menos ocho circunscripciones de Amhara. La oposición acusa al Gobierno de haber detenido a sus dirigentes; el Gobierno lo niega. En febrero las autoridades no renovaron la acreditación a los periodistas de Reuters en Adís Abeba (Daily Monitor, de Reuters).
El instituto sueco V-Dem, en su informe de 2026, clasifica a Etiopía como «autocracia electoral»: se vota, pero las elecciones no son ni libres ni limpias (V-Dem). Qué distingue una autocracia de una democracia lo explicamos en la entrada Autocracia.
La Constitución es federal y el federalismo es étnico: cada región tiene su gobierno, su policía y, hasta 2023, sus fuerzas especiales. En Tigray, desde el 16 de octubre de 2026, el Gobierno federal ha instalado una administración provisional, mientras el TPLF sigue reivindicando la autoridad sobre la región (Critical Threats, cit.).
Quién es quién
| Quién | Quién lo dirige | Posición |
|---|---|---|
| Gobierno federal y Partido de la Prosperidad, Adís Abeba | Abiy Ahmed, primer ministro desde 2018 | Considera la guerra una defensa de la unidad del Estado. Acusa a Eritrea, Egipto y Sudán de apoyar a los rebeldes (Reuters, vía Daily Maverick). Califica el acceso al mar de cuestión «existencial» (IBA) |
| Fuerza de Defensa Nacional (ENDF) | Bajo el mando del primer ministro | El ejército federal, con aviación y drones. Acusado por la ONU de ataques que alcanzaron escuelas en Tigray y a civiles en Amhara (nuestro análisis) |
| TPLF y fuerzas de Tigray (TDF) | Debretsion Gebremichael | Dirigió Etiopía de 1991 a 2018. Califica la nueva guerra de «defensiva». Según la ONU recluta civiles por la fuerza, niños incluidos (misma fuente) |
| Tigray Peace Force y partido Simret | Getachew Reda, hoy asesor de Abiy | Tigriños aliados del Gobierno, nacidos de una escisión del frente tigriño. Fueron los primeros en entrar en Mekele y dirigen la nueva administración provisional (Critical Threats) |
| Fano (Movimiento Nacional Fano) | Zemene Kassie | Milicias nacionalistas amhara: aliadas del ejército contra Tigray en 2020-2022, en guerra con el Gobierno desde 2023. Presiden la alianza de oposición (nuestro análisis). Human Rights Watch atribuye crímenes de guerra a ambas partes en Amhara (nuestro análisis) |
| Ejército de Liberación Oromo (OLA) | Jaal Marroo | Guerrilla en Oromía desde 2018. Los investigadores de la ONU lo acusan de asesinatos, violaciones y secuestros; las fuerzas gubernamentales son acusadas de ataques indiscriminados con drones, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas (AP, vía UNB) |
| Eritrea | Isaias Afwerki, presidente | Aliada de Etiopía en la guerra de 2020-2022, ahora enemiga. Niega apoyar a los rebeldes y haber invadido Tigray; acusa a Adís Abeba de buscar un pretexto para atacar Eritrea y el puerto de Assab (Al Jazeera) |
| Egipto, Sudán, Somalia | Al Sisi, al Burhan, Hassan Sheikh Mohamud | Con Eritrea firmaron el 4 de octubre de 2026 la declaración de El Alamein: el mar Rojo debe seguir en manos de los Estados ribereños, y no a las «medidas unilaterales» sobre el Nilo. Egipto y Sudán niegan apoyar a los rebeldes (misma fuente) |
De dónde nace el conflicto
Usamos los cuatro niveles de nuestro artículo «¿Son "musulmanas" las guerras del mundo?». Aquí la religión no es la línea del frente: los tigriños, los amhara y la mayoría de los oromo que se enfrentan son mayoritariamente cristianos.
El terreno: un imperio convertido en federación. El imperio gobernó desde el centro, haciendo de la lengua y la cultura amhara el modelo de la identidad etíope; el Derg reconoció la autonomía regional solo sobre el papel (MRG, cit.). El TPLF invirtió el esquema con el federalismo étnico: a cada pueblo su territorio, con derecho, sobre el papel, a la secesión. Pero las fronteras entre regiones dejaron tierras disputadas entre Tigray y Amhara, que siguieron bajo control amhara incluso después de Pretoria (nuestro análisis); y quien vive en la región «de los otros» se siente extranjero en su propia casa.
Esto no absuelve a quienes gobiernan hoy. El TPLF gobernó durante 27 años con un sistema centralizado que ganaba todos los escaños (MRG, cit.). El Gobierno de Abiy llevó la guerra a Tigray con la ayuda de un ejército extranjero, el eritreo, y después rompió con las milicias amhara que lo habían ayudado. Todas las partes armadas están acusadas por la ONU de crímenes contra civiles.
La chispa: la sucesión de 2018. La guerra nace de la pérdida del poder del TPLF. En 2018 el partido que había gobernado durante casi tres décadas queda dueño solo de Tigray; en noviembre de 2020 comienza la guerra. El acuerdo de Pretoria detuvo los combates pero no resolvió los nudos: el desarme, el regreso de los desplazados, las tierras disputadas (nuestro análisis).
La bandera: unidad frente a autonomía. El Gobierno combate por la unidad del Estado y llama «problema de seguridad» a la guerra en Amhara (misma fuente). La alianza de oposición dice luchar por la «supervivencia» de los pueblos a los que representa y pide la caída de Abiy. Ambas banderas son políticas; ninguna de las dos hace lícito atacar una escuela o reclutar a un niño.
El multiplicador externo: el mar y el Nilo. La guerra interna se ha soldado con un enfrentamiento regional. Etiopía quiere una salida al mar, y sus vecinos temen que la busque por la fuerza, en Assab o en Somalilandia; Egipto, que depende del Nilo para cerca del 90 % de su agua dulce, considera la presa etíope una amenaza existencial (Khaleej Times, cit.). Cada enemigo de Adís Abeba tiene interés en debilitarla, y Adís Abeba tiene interés en presentar cada rebelión como manejada desde el exterior.
A quién beneficia
Documentamos intereses declarados o verificables, no móviles. Si un actor lo niega, lo decimos.
El Gobierno de Abiy. La reconquista de Tigray le permite instalar una administración amiga y ajustar cuentas con el TPLF, al que ya había retirado el registro como partido. Abiy juró su segundo mandato prometiendo trabajar por una salida al mar (nuestro análisis); una guerra con Eritrea, si llega, giraría en torno a ese puerto. El Gobierno niega tener intenciones militares sobre Eritrea: en marzo Abiy había dicho que Etiopía no iría a la guerra por el mar (Africanews).
El TPLF. Combate para volver a gobernar Tigray, del que ha sido excluido por las elecciones y ahora por la administración provisional. En la alianza con los Fano y el OLA ha buscado aliados entre pueblos que hasta hace poco eran sus adversarios.
Eritrea. Combatió contra la Etiopía dirigida por el TPLF en 1998-2000, permaneció dieciocho años en una situación de «ni guerra ni paz» y en 2020 envió sus tropas a Tigray junto a Abiy (Gulf News, cit.). Hoy, según el Gobierno etíope, financia la alianza rebelde; Asmara lo niega (Reuters, vía Daily Maverick). Su interés declarado es impedir que Etiopía obtenga «un acceso soberano al mar» a su costa (Political.org, cit.). El 13 de octubre el ejército etíope mostró a diplomáticos extranjeros armas que dice haber incautado al TPLF, entre ellas drones de fabricación iraní y turco-pakistaní, además de uniformes y documentos eritreos (Critical Threats, cit.).
Egipto y Sudán. Para El Cairo, una Etiopía débil es una Etiopía menos capaz de gestionar por sí sola la presa del Nilo; junto con Sudán, Egipto pide desde hace años un acuerdo vinculante sobre el llenado y la gestión de la presa (Khaleej Times, cit.). Ambos niegan apoyar a los rebeldes. Etiopía y Sudán se acusan mutuamente de interferir en sus respectivas guerras (Al Jazeera).
Quien vende armas. Durante la guerra de 2020-2022 los Emiratos Árabes Unidos organizaron un puente aéreo de más de 90 vuelos hacia Etiopía, e imágenes de satélite mostraron drones chinos Wing Loong en una base etíope; en agosto de 2021 Etiopía firmó un acuerdo de cooperación militar con Turquía (Al Jazeera). Desde entonces el Gobierno usa drones, sobre todo los Bayraktar TB2 turcos, pero también modelos chinos e iraníes, en Tigray, Amhara y Oromía, con cientos de víctimas civiles (The New Humanitarian).
Somalia y Somalilandia. El memorando de 2024 con Somalilandia empujó a Mogadiscio hacia El Cairo y Asmara. Hoy el presidente somalí dice no oponerse a un acceso comercial de Etiopía a los puertos somalíes, siempre que se acuerde con Mogadiscio (misma fuente).
Quién interviene desde fuera
- Unión Africana. Medió en el acuerdo de Pretoria en 2022 (nuestro análisis); su sede está en Adís Abeba.
- Estados Unidos, Unión Europea, Reino Unido, Canadá. El 13 de octubre de 2026 el asesor de Abiy, Getachew Reda, se reunió con la enviada especial de la UE para el Cuerno de África; el 14, el secretario de Estado estadounidense Rubio pidió a Abiy respeto a la soberanía y el fin de las incursiones transfronterizas; el 15, Canadá y el Reino Unido pidieron moderación (Critical Threats).
- ONU. Etiopía ha pedido al Consejo de Seguridad que reaccione ante la presencia de tropas eritreas; Eritrea ha pedido lo mismo contra Etiopía (Al Jazeera).
El coste humano. De la guerra en curso no existe un balance de muertos. Unos 750.000 tigriños seguían desplazados en febrero de 2026 a causa de la guerra anterior (ACNUR, citado por Reuters, vía Daily Maverick). En todo el país hay 1,9 millones de desplazados internos, y Etiopía acoge a 1,1 millones de refugiados; la desnutrición afecta a 4,4 millones de niños y de mujeres embarazadas o lactantes, y por falta de fondos la ayuda alimentaria de emergencia cubre el 60 % de la ración (PMA). En Tigray la administración regional no consigue pagar desde marzo los salarios de unos 137.000 empleados públicos, y la región sufre además la sequía (Al Jazeera).
Derecho internacional
Los tratados. Según la base de datos de la Universidad de Minnesota (HRL Minnesota) y la ONU (ACNUDH), Etiopía:
- es parte de la Convención sobre el genocidio desde 1949;
- es parte de los Convenios de Ginebra desde 1969 y de los dos Protocolos adicionales desde 1994;
- es parte de la Convención contra la Tortura desde 1994 y del Protocolo sobre los niños en los conflictos armados desde 2014;
- no ha firmado el Estatuto de Roma: la Corte Penal Internacional solo puede intervenir por remisión del Consejo de Seguridad, donde una decisión así puede ser bloqueada por el veto de un miembro permanente.
Eritrea, Egipto y Sudán están obligados por el derecho internacional como Etiopía; el TPLF, los Fano y el OLA, como grupos armados, están obligados por el derecho humanitario como el ejército.
El conflicto interno. Se aplican el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra y el Segundo Protocolo: prohíben los ataques contra civiles y contra bienes civiles como escuelas y hospitales, obligan a dejar pasar la ayuda y prohíben reclutar a menores de 15 años; el Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño eleva el límite a 18 años para los grupos armados (nuestro análisis).
Eritrea. Si tropas eritreas operan en territorio etíope sin el consentimiento del Gobierno de Adís Abeba, se trata de un uso de la fuerza entre Estados, prohibido por la Carta de la ONU salvo en legítima defensa. Del mismo modo, un ataque etíope contra Eritrea para obtener un puerto sería una agresión. La Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar reconoce a los Estados sin litoral un derecho de acceso al mar, pero las condiciones del tránsito deben acordarse con los Estados de tránsito (IBA, cit.): el mar se negocia, no se conquista.
La justicia que falta. Nadie ha sido juzgado en sede internacional por los crímenes de la guerra de 2020-2022. El acuerdo de Pretoria, como hemos escrito, no es un tratado con un juez sino un compromiso político (misma fuente). Por la ocupación italiana, en 1946 Etiopía planteó la cuestión de los crímenes de guerra en la conferencia de paz de París sin obtener respuesta (Domani, cit.).
Cronología
| Año | Hecho |
|---|---|
| Siglo IV | El rey Ezana hace del cristianismo la religión de Estado de Aksum |
| 1890 | Eritrea se convierte en colonia italiana |
| 1896 | Menelik II derrota a Italia en Adua (1 de marzo) |
| 1935-1936 | La Italia fascista invade Etiopía y usa gases; toma de Adís Abeba (5 de mayo de 1936) |
| 1937 | Masacres de Adís Abeba (19-21 de febrero) y de Debre Libanos (20 de mayo) |
| 1941 | Liberación (5 de mayo) |
| 1952 | Eritrea se federa con Etiopía; en 1962 se convierte en una provincia |
| 1974 | El Derg derroca a Haile Selassie |
| 1976 | Comienza el Terror Rojo |
| 1983-1985 | Hambruna y traslados forzosos |
| 1991 | El EPRDF encabezado por el TPLF toma Adís Abeba |
| 1993 | Independencia de Eritrea |
| 1995 | Constitución federal sobre base étnica |
| 1998-2000 | Guerra con Eritrea |
| 2018 | Abiy Ahmed primer ministro; paz con Eritrea |
| 2019 | Premio Nobel de la Paz para Abiy |
| 2020-2022 | Guerra de Tigray; acuerdo de Pretoria (2 de noviembre de 2022) |
| 2023 | Comienza la guerra en Amhara con los Fano |
| 2024 | Memorando con Somalilandia (1 de enero) |
| 2025 | Inauguración de la presa GERD (9 de septiembre) |
| 2026 | El TPLF derroca la administración de Pretoria (abril); elecciones sin Tigray (junio); alianza de siete grupos armados (20 de septiembre); guerra desde el 23 de septiembre; ruptura con Eritrea (1 de octubre); el ejército recupera Mekele (4 de octubre); administración provisional de Tigray (16 de octubre) |
Registro de cambios
- 22 de octubre de 2026: primera versión.
Fuentes: Britannica · IRB Canadá, vía ecoi.net · MRG · UNFPA · AP, vía UNB · Rift Valley Institute, vía ecoi.net · National Geographic · PNUD · Khaleej Times · IBA · Britannica · The Reporter, a partir de Richard Pankhurst · Domani · Al Jazeera · HRW · Universidad de Pensilvania · MSF · Gulf News · Eye Radio · Amnistía Internacional · ACNUDH · Reuters, vía Polity · Political.org · Al Jazeera · Reuters, vía Daily Maverick · Critical Threats · Daily Monitor, de Reuters · V-Dem · Africanews · Al Jazeera · The New Humanitarian · Al Jazeera · PMA · HRL Minnesota · ACNUDH
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