GLOSARIO
Hutíes (Ansar Alá): quiénes son, de dónde vienen, qué quieren
Actualizado el 11 de octubre de 2026
Cuando un artículo de este sitio habla de «los hutíes», da por hecho que el lector sabe quiénes son. A menudo no es así: en las noticias aparecen como «rebeldes proiraníes» o como «terroristas», dos etiquetas que dicen poco de su historia y de lo que piden. Esta entrada reúne los hechos esenciales. Es actualizable: cada cambio queda registrado al final, con fecha y fuente.
Quiénes son
Los hutíes son un movimiento político, religioso y armado del norte de Yemen. El nombre oficial es Ansar Alá, «los partidarios de Dios». «Hutí» viene de la familia que lo fundó y que lo dirige. Desde 2014 controlan la capital, Saná, y gran parte del noroeste del país, incluido el puerto de Hodeidah en el mar Rojo, y allí gobiernan como autoridad de facto. El Gobierno reconocido por la ONU tiene su sede en Adén, en el sur.
De dónde vienen
Los hutíes nacen dentro del zaidismo, una corriente del islam chií presente en Yemen desde el siglo IX y distinta del chiismo que se practica en Irán. Estados dirigidos por imanes zaidíes gobernaron el norte de Yemen, de distintas formas, hasta 1962, cuando la revolución republicana derrocó al último imán (Sana'a Center).
A principios de los años noventa, en la provincia de Saada, un grupo de religiosos pone en marcha un movimiento de renovación zaidí hecho de clases, campamentos de verano y grabaciones de sermones. Su figura principal es Husein Badredin al Huti. El movimiento se presenta como la voz de una minoría oprimida y como respuesta a dos fenómenos: el declive del papel del zaidismo tras la revolución y la expansión en el norte del salafismo wahabí procedente de Arabia Saudí (Sana'a Center). En 2004 el Gobierno del presidente Ali Abdulá Saleh intenta detener a Husein al Huti; de ahí nace la primera de seis guerras en la provincia de Saada, que duran hasta 2010. Husein muere en los primeros meses de combates, en 2004. Desde entonces el movimiento lo dirige su hermano, Abdulmalik al Huti.
En 2011 los hutíes participan en la revuelta contra Saleh con el nombre de Ansar Alá. El 21 de septiembre de 2014, aliados con el propio Saleh, entran en Saná. El 26 de marzo de 2015 una coalición liderada por Arabia Saudí interviene contra ellos (Sana'a Center). En diciembre de 2017 matan a Saleh, que estaba cambiando de bando.
Qué piensan
Su lema, la sarja («el grito»), fue pronunciado por primera vez, según los hutíes, por Husein al Huti en 2002: «Dios es grande, muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, maldición sobre los judíos, victoria para el islam». Imita los lemas de la revolución iraní y de Hezbolá (Sana'a Center). Hay que citarlo entero porque contiene una invectiva dirigida explícitamente contra los judíos, no solo contra Estados Unidos e Israel.
En el centro de su doctrina política está la wilaya: el derecho divino a guiar a la comunidad en política y en religión, reservado a los descendientes de la familia al Huti. En las zonas que controlan, Abdulmalik al Huti es la autoridad suprema sobre los aparatos económicos, judiciales y de seguridad. Según el Sana'a Center, solo una minoría de los yemeníes acepta esta concepción del poder (Sana'a Center).
La relación con Irán
Los hutíes forman parte del «eje de la resistencia», la red de aliados de Teherán que incluye a Hezbolá. Ya en 2021 un grupo de expertos de la ONU señalaba pruebas crecientes de envíos de armas y componentes a los hutíes por parte de personas o entidades en Irán, en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad (Fox News, que cita el informe). El informe habla de actores en Irán, no directamente del Gobierno iraní.
Pero alianza no significa dependencia. Los hutíes tienen una base social, una historia y una doctrina propias, nacidas en Yemen décadas antes del apoyo iraní. En 2026 presentaron la reanudación de la guerra con Arabia Saudí como continuación de la guerra yemení, no como un frente de la guerra iraní (AP, vía Al-Ahram).
Qué piden
Sus demandas han cambiado con el tiempo. Durante la tregua de 2022 y las negociaciones con Riad pedían sobre todo el pago de los salarios públicos en las zonas que controlan, la apertura de los puertos y del aeropuerto de Saná y los ingresos del petróleo y del gas (AFP, vía Naharnet). Gran parte de esas demandas entró en los compromisos anunciados por el enviado de la ONU a finales de 2023 para una «hoja de ruta» de paz, que después quedó paralizada (UN News). Según el International Crisis Group, en 2026 el discurso se desplazó hacia la soberanía de Yemen sobre su espacio aéreo, sus puertos y sus aguas territoriales (AP, vía Al-Ahram). El 19 de agosto de 2026 indicaron a Arabia Saudí que la única salida era levantar el bloqueo, aplicar las medidas ya acordadas, pagar los salarios, retirar las fuerzas extranjeras y dejar los recursos naturales a los yemeníes (Shafaq News).
Violaciones documentadas
Los hutíes son parte de un conflicto en el que todos los actores han violado el derecho internacional, y este sitio lo documenta para todos. En lo que respecta a los hutíes, las violaciones documentadas incluyen:
- la detención arbitraria de decenas de empleados de las Naciones Unidas desde 2024 (lo contamos aquí);
- el reclutamiento de menores como combatientes (aquí);
- el asedio de la ciudad de Taiz, iniciado en 2016 (AFP, vía Naharnet);
- desde 2023, los ataques contra buques mercantes en el mar Rojo, que los hutíes presentan como solidaridad con Gaza;
- en 2026, los ataques con misiles y drones contra aeropuertos civiles saudíes.
En el mismo conflicto los hutíes y la población de las zonas que controlan son también blanco de violaciones ajenas, desde los bombardeos de la coalición saudí hasta los estadounidenses de 2025. Hablamos de ellos en las piezas dedicadas.
Cómo se les llama
Ninguna etiqueta es neutral. «Rebeldes» subraya que se alzaron contra un Gobierno reconocido; «autoridad de facto» describe el control real que ejercen sobre millones de personas; «terroristas» recoge las designaciones de algunos gobiernos. Este sitio usa normalmente «hutíes» y, cuando habla de su administración, «autoridades de facto hutíes».
Las designaciones estadounidenses han cambiado con las administraciones. En enero de 2021 la primera administración Trump los designó organización terrorista extranjera; un mes después la administración Biden revocó la designación, por temor a que obstaculizara la ayuda humanitaria. En febrero de 2024 la misma administración Biden volvió a designarlos, pero en una categoría más restringida, tras los ataques en el mar Rojo (Baker McKenzie). El 4 de marzo de 2025 el Departamento de Estado los designó de nuevo organización terrorista extranjera (Departamento de Estado, vía GlobalSecurity).
Para el Consejo de Seguridad de la ONU, la resolución 2216 de 2015 exige a los hutíes que se retiren de las zonas conquistadas y les impone un embargo de armas (ONU).
Registro de cambios
- 11 de octubre de 2026: primera versión.
Fuentes: Sana'a Center · Fox News, que cita el informe · AP, vía Al-Ahram · AFP, vía Naharnet · UN News · Shafaq News · Baker McKenzie · Departamento de Estado, vía GlobalSecurity · ONU
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